
Miqueas 7:15 - Como en los días de tu salida de la tierra de Egipto, te mostraré milagros.
La palabra milagro implica hechos que no son explicables por las leyes naturales conocidas por el hombre, por ello implica también de alguna manera un tipo de intervención divina, y aun mas, cuando decimos que ocurre un milagro es porque algo ha ocurrido cuando parecía imposible que ocurriese, o que no ha ocurrido cuando todo hacía creer que iba a suceder.
En el siglo IV y V a.C. los griegos formularon una teoría que decía que todos los eventos del universo no estaban regidos a capricho y antojo de los dioses Ý (como se creía según las corrientes filosóficas que habían regido hasta el momento), sino que existían leyes naturales, inquebrantables, que regían todos los eventos y estructura del universo y la materia. De allí nació la concepción del átomo, considerándose como la materia indivisible. No fue sino hasta el siglo XX d.C. (25 siglos después) que se demostró que la ultima parte de esta teoría, sobre la indivisibilidad del átomo, era errónea y fue demostrado a través de la creación de un arma de enormes capacidades destructivas que arrasó con las ciudades de Hiroshima y Nagasaki dando fin a la segunda guerra mundial en el escenario del Pacifico.
De acuerdo a esto último, si en cualquier momento intermedio de estos 25 siglos, hubiese ocurrido una explosión nuclear y se hubiese logrado determinar que dicha explosión tuvo su origen en algo impensable e imposible Ý como lo sería la división de un átomo, entonces se habría considerado un MILAGRO.
Esto me lleva a pensar que la concepción de milagros, por parte del hombre es algo total y absolutamente RELATIVO. Es relativo al conocimiento limitado que el hombre tiene de la realidad verdadera que rige y sustenta el universo en el que vivimos. De allí que algunos otros eventos que hoy consideraríamos normales, como dar la vuelta al mundo, hubiesen sido un milagro unos siglos atrás en que se sabia (sabiduría humana limitada) que la tierra tenia bordes mas allá de los cuales no debía navegarse.
Además me asombré al descubrir que en la Biblia (versión de Las Américas) solamente aparecen 29 menciones a la palabra milagro o milagros, 5 de ellas en el antiguo testamento, 13 en los evangelios (definitivamente fue en presencia de Jesucristo que el hombre experimento más milagros juntos durante un periodo corto de la humanidad que nunca antes), 5 en los Hechos y 6 en el resto del nuevo testamento. La Reina Valera 1960 tiene solo 27 menciones en una distribución similar y la versión de la Biblia en Lenguaje Sencillo (versión moderna) tiene 68 menciones, con 34 en los evangelios.
Lo que quiero decir es, siendo la Biblia, una relato de la creación del universo y el hombre, de la caída del hombre, del plan perfecto de Dios para redimir al hombre, y demostrando la misma como el Poder, la Misericordia y la Gracia de Dios (explicada como intervención divina al inicio de este artículo) han intervenido en toda la historia de la humanidad, debiera mencionar muchísimas, pero muchísimas más veces la palabra milagro.
Sin embargo, analizando esto un poco más a fondo, nos damos cuenta que para Dios, los milagros son simplemente eventos normales de la demostración de su Poder, de su Magnificencia, de su Gloria, de su inmenso Amor, Misericordia y Gracia en la consecución de su ferviente anhelo de hacernos el bien, de bendecirnos, de redimirnos, de rescatarnos y de salvarnos para la eternidad.
Por ello la promesa inquebrantable de Dios, de mostrarnos milagros, así como los de los días de la liberación de Egipto, es vigente HOY, sin embargo, esos milagros se harán en la forma en que sean necesarios para cumplir ese objetivo inamovible de Dios de reconciliarnos con El.
De modo que, la pregunta que debes hacerte el día de hoy es: Que milagro necesito de Dios para que su objetivo de reconciliación perfecta se haga vida en mi vida?
Para aquellos que ahora mismo están viviendo una realidad de cautividad en hábitos de inmoralidad sexual, sumidos en amargas rutinas de pecado que los arrastran vez tras vez a cometer actos de los cuales ya están hastiados y que los dejan secos, sin gozo, sin vida, sin fruto, sin esperanza, para ellos es este mensaje. Un milagro portentoso de parte de Dios, el cual no es sino una demostración normal de su Poder y su Misericordia para cumplir el objetivo de reconciliación, esta por ocurrir en tu vida, si lo quieres creer HOY.
Ese milagro se llama LIBERTAD y esta esperándote. Y será para ti como el más portentoso de los milagros, porque ciertamente, según la definición de milagro es algo que para ti (en tu actual concepción de la realidad) es imposible que ocurra y que ciertamente necesita de la intervención maravillosa de Dios.
Tan portentoso como sanar a un leproso condenado a muerte, tan portentoso como liberar a un hombre de una legión de demonios, tan portentoso como abrir un mar delante de tus ojos para salvarte de tus perseguidores y tan portentoso como crear un vasto universo repleto de belleza, exactitud y perfección inconmensurables, así será el milagro que Dios hará en tu vida.
Nos leemos en otra oportunidad Y que DIOS te bendiga.
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